El Círculo de Iniciativas del Seguro (CIS) llevó adelante la charla “Interpretación de Indicadores Financieros en Seguros” el pasado 24 de febrero, un espacio técnico orientado a profundizar en las herramientas clave para la toma de decisiones dentro del mercado asegurador paraguayo.
La exposición estuvo a cargo del consultor independiente Yimmi Guerreño, especialista en dirección financiera, riesgos y gobierno corporativo, con la moderación de Diego Melgarejo, y puso el foco en la diferencia entre indicadores financieros, índices, ratios y KPIs, destacando su utilidad para medir tanto el desempeño interno de una aseguradora como su posicionamiento frente al mercado.
Uno de los ejes centrales fue el nuevo marco normativo establecido por la Superintendencia de Seguros a través de la Resolución SIS N° 222/2024, que impulsa un esquema de Supervisión Basada en Riesgos (SBR). Según se explicó, este enfoque representa una evolución hacia una supervisión más analítica y preventiva, centrada en la solvencia, la relación capital-riesgo y el perfil específico de cada entidad, con el objetivo de fortalecer la resiliencia del sector y la protección de los asegurados.
Durante la presentación se detallaron los principales cambios respecto de la Resolución 11/2010 y se desarrollaron los nuevos indicadores vigentes, entre ellos: siniestralidad total, directa y neta; índices de gastos operativos, de producción y de explotación; cobertura de inversiones; ratio patrimonial; retorno sobre el patrimonio (ROE); retorno técnico y retorno sobre la producción.
Guerreño abordó tres variantes principales de siniestralidad, explicando:
Siniestralidad total: mide qué parte de las primas devengadas totales fue absorbida por los siniestros totales, incluyendo directos y de reaseguros aceptados, descontando desafectaciones y recuperos. El indicador permite observar qué porcentaje de primas queda libre de siniestros y cuál fue efectivamente consumido por ellos.
Siniestralidad directa: analiza exclusivamente la porción de primas directas ganadas afectadas por siniestros directos, incluyendo constitución y desafectación de provisiones técnicas, indemnizaciones y gastos de liquidación.
Siniestralidad neta: se concentra en la prima retenida por la compañía, es decir, aquella no cedida en reaseguro. Mide qué parte de ese riesgo propio fue consumido por siniestros netos de recuperos.
La exposición también profundizó en los índices de gastos (operativos, de producción y de explotación), que muestran qué porción de las primas devengadas se destina a cubrir costos, y cuánto queda no afectado por esos conceptos. Sumó el análisis de la cobertura de inversiones, que mide el porcentaje de inversiones destinado a respaldar provisiones técnicas, además del ratio patrimonial, que indica qué parte del activo está financiado con recursos propios.
Estos indicadores se vuelven centrales bajo el enfoque de supervisión basada en riesgos, ya que reflejan la capacidad de una entidad para afrontar sus compromisos.
El tramo final de la charla incluyó un repaso del mercado asegurador paraguayo y su composición por participación, resaltando la importancia de estos indicadores para analizar competitividad, rentabilidad y solidez patrimonial en un entorno cada vez más orientado a la gestión de riesgos. Entre otros indicadores relevantes, vale destacar que la siniestralidad neta alcanza el 46%, mientras que los gastos de descomponen de la siguiente manera: 50% corresponde a gastos operativos, 22% a gastos de producción y 28% a gastos de explotación.
Con un enfoque técnico y práctico, el encuentro del CIS aportó claves concretas para comprender cómo leer los estados financieros y convertir los números en información estratégica para la gestión aseguradora.
Fuente: 100% Seguro
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